Origen
El Valle de Guadalupe, en Baja California, es la cuna de la vinicultura mexicana contemporánea. A pocos kilómetros del Pacífico, sus suelos pedregosos y clima mediterráneo —con días cálidos y noches frescas por la brisa marina— permiten que uvas como Chenin Blanc y Colombard conserven acidez vibrante mientras desarrollan fruta madura. Monte Xanic, una de las bodegas pioneras del valle, ha sabido aprovechar este terroir para crear blancos frescos y expresivos que reflejan el carácter único de la región. Este ensamblaje de 98% Chenin Blanc y 2% Colombard es un homenaje a la versatilidad de ambas cepas en tierras mexicanas.
En Copa
En la copa se presenta con un amarillo pajizo brillante, con reflejos verdosos que anticipan su juventud y frescura. La nariz es franca y generosa: piña madura, lichi, guayaba y mango se entrelazan con notas de manzana verde, melocotón blanco y un toque delicado de azahar y levadura fresca que aporta complejidad sin pesar. En boca, el ataque es suave pero decidido, con una acidez vibrante que recorre el paladar de principio a fin. El alcohol ligero y la estructura firme le dan cuerpo sin sacrificar la elegancia. Por vía retronasal reaparecen las frutas tropicales y los cítricos, con un final limpio, persistente y refrescante que invita a la siguiente copa. Es un vino que equilibra potencia aromática con finura, ideal para quienes buscan frescura sin renunciar a la complejidad.
En La Mesa
Este blanco es un compañero natural de la cocina costera mexicana. Su acidez vibrante corta la grasa del aguachile de camarón, mientras sus notas tropicales abrazan el picor del chile serrano. Con ceviche de pescado blanco, la frescura cítrica del vino dialoga con el limón y el cilantro, creando una armonía perfecta. También funciona con ensaladas de jícama y mango, tacos de pescado estilo Ensenada, o quesos frescos como panela con hierbas. La estructura firme le permite acompañar incluso platillos con salsas cremosas a base de aguacate o crema ácida. Es el vino ideal para una comida al aire libre, una tarde de playa o una reunión informal donde la frescura y la alegría sean protagonistas.
Servicio
Sírvelo bien frío, entre 8 y 10 °C, para resaltar su frescura y vivacidad. Utiliza una copa tipo tulipa o blanca estándar, que concentre los aromas sin dispersarlos. No requiere decantación; basta con abrir la botella unos minutos antes de servir para que se oxigene ligeramente y se expresen por completo las notas florales y de levadura. Es un vino para disfrutar joven, en su máxima expresión frutal, aunque puede aguantar un año más en botella si se conserva en condiciones óptimas.
Ficha técnica
- Uva
- 98% Chenin Blanc, 2% Colombard
- Región / D.O.
- Valle de Guadalupe, Baja California
- País
- México
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Medio
- Acidez
- Media-alta
- Alcohol
- 12-13%
- Crianza
- Sin crianza (acero inoxidable)
- Temperatura de servicio
- 8-10 °C
- Guarda óptima
- Listo para beber (consumir en 1-2 años)
- Maridaje clásico
- Ceviche de pescado blanco, aguachile de camarón, tacos de pescado estilo Ensenada




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