Origen
Valle Redondo elabora esta sidra siguiendo el método tradicional asturiano, donde la selección de manzanas autóctonas marca la diferencia. Las variedades de sidra se cultivan en valles protegidos del norte de España, donde la humedad atlántica y los suelos arcillosos aportan la acidez natural necesaria. La fermentación espontánea con levaduras propias de la manzana y el clima fresco de la región permiten desarrollar ese carácter punzante y refrescante que define a las sidras naturales del Cantábrico. Sin filtrados agresivos ni adición de gas carbónico, esta sidra respeta la tradición de siglos.
En Copa
A la vista presenta un amarillo pajizo brillante con reflejos verdosos, ligeramente velado por su naturaleza sin filtrar. En nariz se muestra franca y directa: manzana verde recién cortada, toques de pera madura, un fondo herbáceo y notas florales sutiles que recuerdan al azahar. Al escanciarla desde altura (como manda la tradición), libera su carácter efervescente natural. En boca el ataque es vivo y refrescante, con acidez marcada que estructura el paso. La fruta blanca domina, acompañada de un amargor sutil en el final que limpia y deja el paladar preparado para el siguiente sorbo. El final es seco, ligeramente tánico por los hollejos de la manzana, con persistencia media y un retrogusto que invita a repetir.
En La Mesa
Esta sidra natural pide alimentos con grasa y salinidad. Funciona magistralmente con quesos azules asturianos como el Cabrales, donde su acidez corta la cremosidad intensa del queso. Mariscos a la plancha, percebes, navajas o pulpo a la gallega encuentran en ella un aliado perfecto: la frescura cítrica realza el yodo marino. También acompaña tortilla de patatas, embutidos ibéricos y fritura ligera de pescado, donde su carácter limpiador evita la saturación del paladar. Ideal para una sidrería tradicional, una comida informal con amigos o una tarde de txotx en buena compañía.
Servicio
Servir bien fría, entre 6-8°C, para potenciar su frescura. El ritual del escanciado es fundamental: sostener la botella en alto con un brazo extendido y dejar caer la sidra en el vaso (culín) inclinado a la altura de la cadera, logrando que se oxigene y libere sus aromas. Consumir inmediatamente tras escanciar, en pequeñas cantidades (un culín por persona). Si no se escanciará, servir en copa ancha tipo vino blanco para apreciar sus matices. Una vez abierta, consumir en el día para evitar oxidación.
Ficha técnica
- Uva
- Manzanas de sidra (variedades autóctonas asturianas)
- Región / D.O.
- Asturias
- País
- España
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Ligero
- Acidez
- Alta
- Alcohol
- 5-6%
- Crianza
- Sin crianza
- Temperatura de servicio
- 6-8°C
- Guarda óptima
- Listo para beber (consumir fresco)
- Maridaje clásico
- Queso Cabrales, pulpo a la gallega, mariscos a la plancha





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