Origen
Parras de la Fuente, en el corazón del desierto coahuilense, es la cuna de la viticultura mexicana y hogar de Casa Madero, la bodega más antigua de América. A 1,500 metros de altitud, el clima semidesértico con noches frescas y días soleados permite que el Chardonnay desarrolle acidez natural mientras conserva aromas frutales intensos. Los suelos calcáreos y la escasa precipitación obligan a las vides a profundizar sus raíces, concentrando minerales que aportan tensión al vino. La cosecha manual de madrugada, cuando las temperaturas apenas rozan los 15°C, preserva la frescura aromática que caracteriza a este ejemplar. La fermentación en acero inoxidable a baja temperatura mantiene la pureza varietal sin influencia de madera, mostrando el Chardonnay en su expresión más cristalina y directa.
En Copa
En la vista presenta un amarillo paja claro con destellos verdosos, señal de juventud y frescura. La lágrima es delgada pero persistente, indicando un cuerpo medio-ligero con buena glicerina. En nariz se despliega un perfil aromático franco y generoso: durazno blanco maduro, manzana verde recién cortada, piña fresca y pera Williams. Hay también notas florales sutiles de azahar y un toque herbáceo que recuerda a hinojo fresco, típico de climas de altura. Al llevar la copa a la boca, el ataque es limpio y refrescante. La acidez media-alta estructura el paso en boca sin resultar agresiva, mientras los sabores frutales se expanden con intensidad: la piña tropical domina el paladar medio, seguida de manzana verde que aporta tensión. El final es mediano, con un recuerdo frutal persistente y una mineralidad sutil que invita, literalmente, a la siguiente copa. No hay amargor ni astringencia, solo fruta pura y frescura.
En La Mesa
Este Chardonnay mexicano brilla junto a ceviches de pescado blanco o camarón, donde su acidez corta la cremosidad del aguacate y dialoga con el limón. Los filete de pescado empapelado o a la plancha encuentran en él un compañero ideal: la fruta madura del vino abraza las proteínas delicadas sin aplastarlas. Las brochetas de pollo marinadas con hierbas frescas o limón crean un maridaje armonioso, donde los cítricos del marinado se reflejan en la acidez del vino. También funciona magníficamente con quesos frescos de cabra, ensaladas con vinagreta de manzana verde, y pastas ligeras con crema y espárragos. Es el vino perfecto para comidas al aire libre, tardes de piscina o como aperitivo en reuniones informales donde la frescura y la bebibilidad son protagonistas.
Servicio
Servir entre 10 y 12°C para preservar su frescura aromática sin adormecer los aromas frutales. Utilizar una copa tipo Borgoña o tulipa mediana que concentre los aromas delicados sin exponerlos demasiado al aire. No requiere decantación; de hecho, es mejor servirlo directamente de la botella para mantener su carácter crujiente. Una vez abierto, oxigena rápidamente en copa en 2-3 minutos. Consumir preferentemente dentro del año de la añada para disfrutar su perfil frutal en plenitud, aunque puede mantenerse hasta 18 meses en condiciones óptimas de bodega.
Ficha técnica
- Uva
- 100% Chardonnay
- Región / D.O.
- Parras de la Fuente, Coahuila
- País
- México
- Añada
- No especificada (vino de consumo joven)
- Cuerpo
- Medio-ligero
- Acidez
- Media-alta
- Alcohol
- 13.3%
- Crianza
- Sin crianza (fermentación en acero inoxidable)
- Temperatura de servicio
- 10-12°C
- Guarda óptima
- Listo para beber (consumir dentro del año)
- Maridaje clásico
- Ceviche de pescado blanco, filete de pescado empapelado, brochetas de pollo marinadas, queso fresco de cabra







Valoraciones
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