Origen
El Valle de Guadalupe, en Baja California, es la cuna de la enología mexicana moderna. A escasos kilómetros del Pacífico, sus viñedos se benefician de la brisa marina que modera las temperaturas diurnas y aporta una marcada amplitud térmica nocturna, condición ideal para que el Chardonnay desarrolle acidez vibrante sin perder expresión frutal. L.A. Cetto, pionera en la región desde 1928, ha perfeccionado el arte de elaborar blancos frescos y elegantes que reflejan el carácter mediterráneo de estos suelos arcillosos y bien drenados. Este Blanc de Blancs es un homenaje a la tradición del Chardonnay joven, sin paso por barrica, donde la uva habla con claridad.
En Copa
En la copa se presenta con un amarillo pajizo brillante, limpio y luminoso, con reflejos verdosos que anticipan su juventud. En nariz, despliega un bouquet fresco y directo: manzana verde recién cortada, pera asiática, toques de flores blancas (azahar, jazmín) y un sutil fondo cítrico que recuerda a lima y pomelo. Al llevarlo a boca, el ataque es vivaz, con una acidez bien integrada que sostiene el paso medio. La fruta se expresa con generosidad —durazno blanco, melón, un toque de piña madura— mientras que la textura es sedosa pero sin peso, con un cuerpo ligero a medio que invita a seguir bebiendo. El final es limpio, refrescante, con un retorno cítrico que deja la boca preparada para el siguiente sorbo. No hay madera, no hay complejidad añadida: solo la pureza de la uva y el terroir.
En La Mesa
Este blanco es un compañero natural de la cocina costera del noroeste mexicano. Un ceviche de pescado blanco con limón, cilantro y chile serrano encuentra en su acidez el contrapunto perfecto para limpiar el paladar entre bocado y bocado. El aguachile de camarón, con su picor verde y frescura marina, dialoga con las notas cítricas del vino sin competir. También funciona admirablemente con ensaladas verdes aderezadas con vinagreta de cítricos, quesos frescos de cabra, o incluso con sushi y sashimi donde la limpieza del vino no opaca la delicadeza del pescado crudo. Es el vino ideal para una comida al aire libre, una reunión informal entre amigos o un aperitivo al atardecer frente al mar.
Servicio
Sirvelo bien frío, entre 8 y 10 °C, para que su frescura se exprese en plenitud. Utiliza una copa tipo tulipa o una copa de vino blanco estándar, que concentre los aromas sin dispersarlos. No requiere decantación ni tiempo de oxigenación: ábrelo y sírvelo de inmediato. Su perfil joven y directo está diseñado para el disfrute inmediato, sin necesidad de esperas. Una vez abierto, consúmelo en la misma jornada para aprovechar su vivacidad.
Ficha técnica
- Uva
- Chardonnay (100%)
- Región / D.O.
- Valle de Guadalupe, Baja California
- País
- México
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Ligero a medio
- Acidez
- Media-alta
- Alcohol
- 12-13%
- Crianza
- Sin crianza en barrica (tanque de acero inoxidable)
- Temperatura de servicio
- 8-10 °C
- Guarda óptima
- Listo para beber, consumir dentro del año
- Maridaje clásico
- Ceviche de pescado, aguachile de camarón, ensaladas con vinagreta cítrica





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