Origen
Santo Tomás es una de las bodegas pioneras del Valle de Guadalupe, en Baja California, región que se ha consolidado como el corazón vitivinícola de México. Este blanco nace del ensamblaje de Chenin Blanc y French Colombard, dos variedades que prosperan bajo la influencia del Pacífico: días cálidos, noches frescas y brisas marinas que preservan acidez y aromas delicados. Los suelos franco-arenosos y el clima mediterráneo permiten una maduración lenta, ideal para blancos frescos y expresivos. La línea Misión rinde homenaje a las raíces históricas de la viticultura bajacaliforniana, cuando las misiones españolas plantaron las primeras vides en suelo mexicano.
En Copa
En la copa se presenta con un amarillo paja brillante, de reflejos acerados que anticipan frescura. La nariz se abre generosa: cítricos jugosos (limón Meyer, toronja blanca), manzana amarilla recién cortada y un toque delicado de miel de abeja que aporta dulzor sin peso. Conforme airea, emergen notas florales de azahar y magnolia, envolventes pero nunca empalagosas. En boca, el ataque es limpio y vibrante, con acidez bien integrada que sostiene un cuerpo ligero y refrescante. El paso medio revela la fruta madura del Chenin y la tensión cítrica del Colombard, en perfecto equilibrio. El final es mediano, con un retrogusto que replica la nariz: flores blancas, miel sutil y un toque salino que recuerda la cercanía del mar.
En La Mesa
Este blanco mexicano brilla junto a la cocina costera y platillos de sabor limpio. Una quesadilla con flor de calabaza encuentra en su frescura el contrapunto ideal: la acidez corta la untuosidad del queso fundido, mientras las notas florales dialogan con la delicadeza de la flor. El tiradito de jurel, con su toque cítrico y picante, se potencia con la tensión del vino y sus aromas de limón. Un tagliatelle a la marinera, con almejas y camarones, abraza la salinidad sutil del vino y su cuerpo ligero no compite con los mariscos. Ideal para comidas informales al aire libre, brunch de fin de semana o cenas veraniegas donde la frescura es protagonista.
Servicio
Servir bien frío, entre 8 y 10 °C, en copa tipo tulipa o blanca estándar para concentrar los aromas florales y cítricos. No requiere decantación; basta abrir la botella 5 minutos antes para que se oxigene ligeramente y se expresen las notas de miel y azahar. Consumir joven para disfrutar su frescura en plenitud.
Ficha técnica
- Uva
- 50% Chenin Blanc, 50% French Colombard
- Región / D.O.
- Valle de Guadalupe, Baja California
- País
- México
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Ligero
- Acidez
- Media-alta
- Alcohol
- 12-13%
- Crianza
- Sin crianza (acero inoxidable)
- Temperatura de servicio
- 8-10 °C
- Guarda óptima
- Listo para beber (consumir dentro del año)
- Maridaje clásico
- Quesadilla con flor de calabaza, tiradito de jurel, tagliatelle a la marinera




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