Origen
La Redonda es una bodega mexicana que apuesta por procesos enológicos poco convencionales en nuestro país. Este vino sigue un método de crianza oxidativa similar al empleado en los vinos de Jerez, donde la exposición controlada al oxígeno transforma radicalmente el perfil aromático y gustativo. En México, con su generoso sol y clima cálido, las uvas alcanzan una madurez intensa que se presta a este tipo de elaboración. El resultado es un vino de carácter marcado, seleccionado por el paladar local que reconoce en él una personalidad única, alejada de los estilos convencionales de tinto joven o crianza tradicional.
En Copa
En la copa despliega un color ámbar profundo con reflejos teja, señal inequívoca de su crianza oxidativa. La intensidad visual anticipa complejidad. En nariz emergen aromas de nuez tostada, dátil, higo seco y un toque de caramelo quemado, acompañados de especias dulces como canela y clavo. Hay también notas de madera noble y un sutil recuerdo a tabaco rubio. En boca, la entrada es cálida y envolvente, con una textura casi táctil que recubre el paladar. La carnosidad mencionada se traduce en cuerpo generoso, con sabores a fruta pasa, almendra amarga y un final largo donde persisten las especias y un toque salino que aporta frescura inesperada. Los taninos están completamente integrados, pulidos por la crianza, dejando una sensación sedosa y persistente.
En La Mesa
Este vino pide maridajes audaces. Un mole poblano con su complejidad de chiles, chocolate y especias encuentra en Nosotros un compañero ideal: la estructura del vino sostiene la intensidad del platillo mientras sus notas oxidativas dialogan con el cacao. Quesos curados tipo manchego o añejo enchilado resaltan por contraste con los sabores de frutos secos del vino. Un corte de res en salsa de ciruela pasa o un confit de pato se benefician de esa carnosidad táctil que abraza las proteínas grasas. También funciona como vino de sobremesa junto a un postre de nuez o tarta de dátil. Es un vino para cenas pausadas, conversaciones largas y paladares curiosos que disfrutan salirse del mapa.
Servicio
Servir ligeramente fresco, entre 14-16°C, para apreciar su complejidad sin que el alcohol domine. Utilizar una copa tipo Borgoña o una copa de jerez si se tiene, que concentre los aromas sin dispersarlos. No requiere decantación; al contrario, puede abrirse directamente en copa y evolucionar durante la cena. Una vez abierto, resiste varios días sin perder carácter gracias a su naturaleza oxidativa. Dejar oxigenar 10-15 minutos antes del primer sorbo para que se expresen todas sus capas aromáticas.
Ficha técnica
- Uva
- No especificada (blend de uvas mexicanas adaptadas a crianza oxidativa)
- Región / D.O.
- Querétaro (zona vitivinícola de La Redonda)
- País
- México
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Potente
- Acidez
- Media
- Taninos
- Suaves (integrados por crianza oxidativa)
- Alcohol
- 13.5-15%
- Crianza
- Crianza oxidativa prolongada (estilo solera/jerez)
- Temperatura de servicio
- 14-16°C
- Guarda óptima
- Listo para beber (vinos oxidativos no mejoran con guarda adicional)
- Maridaje clásico
- Mole poblano, quesos curados mexicanos, confit de pato, postres de nuez o dátil





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