Origen
Ribera del Duero es una de las denominaciones más prestigiosas de España, situada en la meseta castellana a más de 800 metros de altitud. Sus suelos arcillo-calcáreos y el contraste térmico entre días cálidos y noches frescas permiten que el Tempranillo —aquí llamado Tinto Fino— alcance una madurez fenólica excepcional sin perder frescura. Matarromera trabaja con viñedos de más de cuatro décadas, cepas viejas de raíces profundas que extraen mineralidad y concentración del terruño. La categoría Gran Reserva exige un mínimo de 60 meses entre barrica de roble y botella, un proceso que solo las mejores añadas merecen. El resultado es un vino que ha evolucionado lentamente, ganando complejidad terciaria y suavidad en cada mes de reposo.
En Copa
En la copa muestra un color rojo granate con ribetes teja, señal inequívoca de su evolución. La capa es media-alta, brillante, con lágrimas densas que descienden lentamente. En nariz se abre con elegancia: fruta roja madura en compota —cereza, ciruela— envuelta en notas de crianza como vainilla, tabaco rubio, cuero fino y un toque de cacao. Tras unos minutos de oxigenación emergen matices balsámicos, regaliz y especias dulces. En boca el ataque es sedoso, con taninos pulidos que han perdido toda aspereza gracias al tiempo. La fruta se integra perfectamente con la madera, mostrando un paso medio amplio, carnoso, con acidez viva que mantiene la frescura. El final es largo, persistente, con recuerdos de fruta madura, especias y un toque mineral que invita a seguir bebiendo. Es un vino que ha alcanzado su punto óptimo de bebida, aunque puede seguir evolucionando en botella.
En La Mesa
Este Gran Reserva pide platillos de peso y complejidad. Un chuletón de Ávila a la parrilla encuentra en sus taninos maduros el compañero ideal: la proteína de la carne dialoga con la estructura del vino sin enfrentarse. Un cordero lechal asado con hierbas aromáticas abraza las notas balsámicas y la fruta madura. Los quesos curados de oveja, como un Manchego añejo, resaltan la complejidad terciaria y el toque especiado. También funciona magníficamente con un risotto de setas y trufa, donde el umami potencia la profundidad del vino. Es un tinto para cenas importantes, celebraciones familiares o ese momento en que quieres disfrutar sin prisas de una botella que cuenta una historia.
Servicio
Sirve entre 16-18°C en copa tipo Burdeos de balón amplio, que permita la oxigenación y concentre los aromas. No requiere decantación obligatoria, pero si decides hacerlo, 30 minutos en decantador redondearán aún más los taninos y abrirán la complejidad aromática. Abre la botella al menos 15 minutos antes de servir para que el vino respire. Si guardas botellas adicionales, este vino está en su momento óptimo pero puede evolucionar positivamente otros 3-5 años en condiciones adecuadas de bodega.
Ficha técnica
- Uva
- 100% Tempranillo (Tinto Fino)
- Región / D.O.
- Ribera del Duero
- País
- España
- Añada
- No especificada (Gran Reserva)
- Cuerpo
- Potente
- Acidez
- Media-alta
- Taninos
- Firmes pero pulidos
- Alcohol
- 13.5-14.5%
- Crianza
- Mínimo 60 meses (24 meses en barrica de roble + 36 meses en botella)
- Temperatura de servicio
- 16-18°C
- Guarda óptima
- En su punto óptimo, puede evolucionar 3-5 años más
- Maridaje clásico
- Chuletón a la parrilla, cordero asado, quesos curados de oveja, risotto de setas y trufa




