Origen
Península de Baja California es una de las regiones vitivinícolas más prometedoras de México, donde el clima mediterráneo y la brisa del Pacífico crean condiciones excepcionales para variedades italianas. Este vino nace de un ensamblaje poco convencional: 50% Sangiovese, la noble uva toscana conocida por su acidez vibrante y elegancia, y 50% Aglianico, la variedad del sur de Italia famosa por su estructura y carácter terroso. El sistema de conducción en espaldera permite una exposición óptima al sol y mejor circulación de aire entre los racimos, favoreciendo la maduración uniforme y la concentración de aromas. Los suelos pedregosos y el clima seco de la región aportan mineralidad y complejidad, mientras que las noches frescas preservan la acidez natural de las uvas.
En Copa
En la vista presenta un color rojo sangría intenso con destellos violáceos en el ribete, señal de su juventud y vitalidad. La nariz se abre con generosidad: frutos rojos como cereza y frambuesa madura se combinan con frutos negros como ciruela y mora. Conforme oxigena, emergen notas de almendra tostada, avellana y un fondo terroso que recuerda a tierra húmeda y hierbas secas del mediterráneo. En boca, el ataque es franco y jugoso, con acidez vibrante característica del Sangiovese que sostiene la fruta madura. El Aglianico aporta estructura tánica firme pero pulida, sin asperezas, y un cuerpo medio-alto que llena el paladar. El paso es equilibrado, con la fruta madura dialogando armoniosamente con las notas terrosas y especiadas. El final es persistente, dejando recuerdos de fruta negra y un toque salino que invita al siguiente sorbo.
En La Mesa
Este ensamblaje italo-mexicano brilla con pescados grasos como atún sellado en costra de especias o salmón a la parrilla con glaseado de soya y jengibre: su acidez corta la grasa del pescado mientras que los taninos medios no abruman la textura delicada. Mariscos con salsas intensas como camarones al ajillo o pulpo a la diabla encuentran en este vino un aliado perfecto, pues la fruta madura abraza el picor y las notas terrosas complementan el umami del marisco. Cortes magros como filete de res a la pimienta o lomo de cerdo con reducción de frutos rojos resaltan la elegancia del vino sin competir con su estructura. Quesos de pasta semidura como manchego curado o pecorino crean un maridaje clásico con el Sangiovese. Ideal para una cena informal entre amigos donde la conversación fluye tanto como el vino.
Servicio
Servir entre 16-18°C para apreciar tanto la fruta como la complejidad aromática sin que el alcohol se vuelva prominente. Utilizar copa tipo Borgoña o copa universal de tallo largo que permita oxigenación gradual. No requiere decantación, pero agradece 15-20 minutos de oxigenación tras abrir la botella para que las notas terrosas y de frutos secos se expresen plenamente. Si se sirve directamente, permitir que el vino respire en copa unos minutos antes del primer sorbo.
Ficha técnica
- Uva
- 50% Sangiovese, 50% Aglianico
- Región / D.O.
- Valle de Guadalupe, Baja California
- País
- México
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Medio-alto
- Acidez
- Media-alta
- Taninos
- Medios-firmes
- Alcohol
- 13-14%
- Crianza
- Sin crianza o crianza mínima en tanque
- Temperatura de servicio
- 16-18°C
- Guarda óptima
- Listo para beber, puede evolucionar favorablemente 1-2 años en botella
- Maridaje clásico
- Atún sellado, salmón a la parrilla, pulpo a la diabla, filete de res magro, quesos manchego o pecorino




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