Origen
La sidra Valle Redondo nace del encuentro entre tradición europea y terruño mexicano. Elaborada con manzanas cultivadas en regiones de clima templado, donde la altitud y las oscilaciones térmicas permiten que la fruta desarrolle acidez natural y azúcares equilibrados. La fermentación artesanal respeta los tiempos de la manzana, sin prisas industriales, logrando una bebida que honra tanto la herencia sidrera asturiana como la identidad de los huertos mexicanos. El resultado es una sidra honesta, sin artificios, que expresa la frescura del fruto recién cosechado.
En Copa
En copa presenta un color amarillo pálido con reflejos verdosos, cristalino y brillante. La efervescencia es moderada, con burbujas pequeñas que ascienden en cordón continuo. En nariz se despliegan aromas de manzana verde recién cortada, flores blancas y un toque de hierba fresca que recuerda a huertos en primavera. Al fondo, notas cítricas de lima y toronja aportan vivacidad. En boca el ataque es fresco y limpio, con acidez vibrante que estructura el líquido sin ser punzante. La carbonatación natural aporta textura ligera y chispeante. El paso medio revela dulzor sutil de manzana madura, equilibrado por esa acidez que mantiene la boca despierta. El final es seco, refrescante, con un eco frutal que invita al siguiente sorbo. No hay astringencia ni amargor, solo la pureza de la manzana fermentada.
En La Mesa
Esta sidra es compañera ideal de la botana mexicana: su acidez corta la grasa de unos chicharrones de cerdo o unas carnitas, mientras que su frescura limpia el paladar entre bocado y bocado. Funciona magníficamente con quesos frescos como panela a la plancha o requesón con miel, donde la carbonatación realza la cremosidad sin aplastarla. También es excelente con ceviches y aguachiles, pues su perfil cítrico-frutal abraza los sabores del mar y el limón sin competir. Sirve bien como aperitivo en tardes calurosas o como brindis informal en reuniones familiares donde se busca algo festivo pero sin la solemnidad del champagne.
Servicio
Servir bien fría, entre 4-6°C, para potenciar su frescura y mantener la vivacidad de las burbujas. Utiliza copa tipo flauta o tulipa para concentrar aromas y preservar la efervescencia. No requiere decantación. Escanciar desde cierta altura al estilo asturiano es opcional pero añade espectáculo y oxigena ligeramente la sidra. Una vez abierta, consumir en el momento para disfrutar la carbonatación en su punto óptimo.
Ficha técnica
- Uva
- Manzanas de variedades de sidra (blend)
- Región / D.O.
- México
- País
- México
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Ligero
- Acidez
- Media-alta
- Alcohol
- 4-6%
- Crianza
- Sin crianza
- Temperatura de servicio
- 4-6°C
- Guarda óptima
- Listo para beber, consumir fresco
- Maridaje clásico
- Chicharrón, quesos frescos, ceviches


Tequila Don Julio Ceniza Añejo Oscuro 700 ml.
Whisky Johnnie Walker Red Label Edicion Mundial 700 ml. 
Valoraciones
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