Origen
Parras de la Fuente, en el corazón del desierto coahuilense, es la cuna de la viticultura mexicana y hogar de Casa Madero, la bodega más antigua de América. A 1.500 metros de altitud, los viñedos se benefician de días cálidos y noches frescas que preservan la acidez natural de las uvas. Este ensamblaje 50-50 de Chardonnay y Chenin Blanc aprovecha lo mejor de ambas variedades: la estructura y cremosidad del Chardonnay se funde con la vivacidad floral y mineral del Chenin Blanc. La vendimia nocturna, cuando las temperaturas descienden, protege los aromas primarios de fruta y permite capturar la máxima expresión aromática antes de que el sol del desierto las oxide.
En Copa
En la copa se presenta con un amarillo limón brillante, limpio y luminoso, con reflejos verdosos que anticipan su juventud. La nariz es expresiva desde el primer momento: cítricos frescos como lima y toronja se entrelazan con piña madura y notas de manzana verde. Un segundo plano floral emerge con delicadeza —azahar y manzanilla— aportando complejidad sin saturar. Al llevar el vino a la boca, el ataque es franco y refrescante, con una acidez vibrante que recorre el paladar de principio a fin. La textura es ligera pero no acuosa; hay cuerpo suficiente para sostener los sabores de fruta tropical y cítricos que persisten en el paso medio. El final es limpio, de persistencia media-larga, con un eco mineral que invita al siguiente sorbo. La fermentación en acero inoxidable a baja temperatura preserva la pureza frutal y la frescura, sin intervención de madera que pudiera enmascarar el carácter varietal.
En La Mesa
Este blanco mexicano brilla en la mesa junto a platillos que compartan su perfil fresco y vibrante. La acidez natural del vino corta la grasa de unas flautas de pollo doradas, mientras que sus notas cítricas realzan el limón y cilantro de un ceviche de pescado blanco. En una lasaña vegetariana con espinacas y ricotta, la cremosidad del queso encuentra balance en la estructura del Chardonnay, y la acidez del vino limpia el paladar entre bocados. También funciona con ensaladas de frutas tropicales, quesos frescos de cabra, aguachile de camarón y tostadas de atún. Es un vino versátil para comidas al aire libre, brunchs dominicales o cenas informales donde la frescura sea protagonista.
Servicio
Sirve este blanco bien frío, entre 10 y 12°C, para que la acidez se mantenga vibrante y los aromas florales no se volatilicen. Utiliza una copa tipo tulipa o una copa de vino blanco estándar, que concentre los aromas sin exponerlos demasiado al aire. No requiere decantación; de hecho, es mejor abrirlo y servirlo de inmediato para disfrutar su frescura juvenil. Si lo abres con antelación, no lo dejes más de 15 minutos fuera del frío. Consúmelo dentro del año de la cosecha para apreciar su carácter frutal en plenitud.
Ficha técnica
- Uva
- 50% Chardonnay, 50% Chenin Blanc
- Región / D.O.
- Parras de la Fuente, Coahuila
- País
- México
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Ligero a medio
- Acidez
- Media-alta
- Alcohol
- 13.6%
- Crianza
- Sin crianza (fermentación en acero inoxidable)
- Temperatura de servicio
- 10-12°C
- Guarda óptima
- Listo para beber (consumir dentro del año)
- Maridaje clásico
- Ceviche de pescado blanco, flautas de pollo, lasaña vegetariana, aguachile de camarón


Coctel Margarita Mix Tamarindo Jose Cuervo 1000 ml. 





Bien