Origen
El Valle de Guadalupe, en Baja California, es la cuna del vino mexicano moderno y un terroir privilegiado para uvas blancas de clima fresco. A pocos kilómetros del Pacífico, los viñedos de Santo Tomás se benefician de la brisa marina que modera las temperaturas diurnas y genera amplitud térmica, clave para preservar acidez y aromas frescos en la Chenin Blanc. Los suelos franco-arenosos con influencia calcárea aportan mineralidad sutil, mientras que el sol generoso del norte de México concentra azúcares naturales sin perder frescura. Esta bodega, pionera desde 1888, ha perfeccionado el manejo de esta varietal versátil, logrando vinos que expresan tanto la fruta madura como la tensión ácida característica del Chenin.
En Copa
En copa, este Chenin Blanc muestra un amarillo dorado luminoso con reflejos verdosos que anticipan frescura. La nariz se abre con flores blancas —jazmín y azahar— seguidas de durazno maduro, pera asiática y un toque de manzanilla seca que aporta complejidad herbal. Aparecen notas delicadas de miel de abeja y cera, señal de una fermentación cuidadosa que respeta la fruta sin dominarla. En boca, el ataque es franco y jugoso: la acidez vibrante se equilibra con un cuerpo medio que llena el paladar sin pesar. La fruta de hueso persiste en el paso medio, acompañada de una textura sedosa y una mineralidad sutil que recuerda a piedra mojada. El final es intenso y largo, con un retorno frutal y una frescura que invita al siguiente sorbo. Es un blanco con estructura, lejos de los vinos planos y sin alma.
En La Mesa
La acidez vibrante y el cuerpo jugoso de este Chenin Blanc lo convierten en compañero ideal para la cocina mexicana contemporánea. Pruébalo con enchiladas potosinas: la acidez corta la grasa del queso y la crema, mientras que las notas de miel dialogan con el chile guajillo. Funciona magníficamente con sushi fresco —el toque mineral y la fruta blanca abrazan el umami del pescado crudo sin competir—. Quesos cremosos como brie o camembert encuentran en su estructura el contrapeso perfecto, y una tartaleta de frutos del bosque se eleva con su final largo y frutal. Es un vino versátil para comidas familiares, brunch dominical o cenas informales donde se busque frescura sin renunciar a complejidad.
Servicio
Sirve este Chenin Blanc entre 8 y 10 °C en copa tipo Borgoña o tulipa, que concentre los aromas florales y permita apreciar su textura sedosa. No requiere decantación, pero agradece 10-15 minutos de oxigenación en copa para que las notas de miel y flores blancas se desplieguen por completo. Consúmelo dentro del año siguiente a su compra para disfrutar su frescura en plenitud, aunque puede evolucionar positivamente 1-2 años en botella si se guarda en condiciones adecuadas.
Ficha técnica
- Uva
- 100% Chenin Blanc
- Región / D.O.
- Valle de Guadalupe, Baja California
- País
- México
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Medio
- Acidez
- Media-alta
- Alcohol
- 12.5-13.5%
- Crianza
- Sin crianza en barrica (acero inoxidable)
- Temperatura de servicio
- 8-10 °C
- Guarda óptima
- Listo para beber (mejorará 1-2 años en botella)
- Maridaje clásico
- Enchiladas potosinas, sushi fresco, quesos cremosos, tartaleta de frutos del bosque


Whiskey Jim Beam White 4 Años 700 ml. + 3 Bebida BuzzBallz Espresso Martini 200 ml. 
Valoraciones
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