Origen
El Lambrusco nace en Emilia-Romaña, corazón gastronómico de Italia, donde la tradición vinícola se entrelaza con la cocina más generosa del país. Esta variedad autóctona prospera en suelos arcillosos y clima continental moderado, produciendo vinos tintos ligeramente espumosos que han acompañado la mesa italiana durante siglos. Lunato captura la esencia festiva y desenfadada de esta uva, elaborando un vino frizzante que celebra la fruta fresca y la bebibilidad sin pretensiones. La región de Emilia-Romaña es también tierra de Parmigiano-Reggiano, prosciutto y balsámico: el Lambrusco nació para dialogar con estos sabores intensos.
En Copa
En la copa se presenta con un rojo rubí brillante, atravesado por burbujas finas que ascienden en cordón persistente, creando una corona de espuma rosada. La intensidad del color es media, con ribetes violáceos que delatan su juventud. En nariz, explosión de fruta roja fresca: fresas silvestres, frambuesas, cerezas ácidas, acompañadas de notas florales de violeta y un toque herbáceo que recuerda a hojas de grosella. Al llevar el vino a boca, el ataque es vibrante y jugoso, con acidez marcada que limpia el paladar y burbujas cremosas que aportan textura. La fruta roja domina el paso medio, con un dulzor sutil que equilibra la acidez sin empalagar. Los taninos son prácticamente imperceptibles, suaves como terciopelo. El final es refrescante, ligeramente frutal, con un retrogusto que invita al siguiente sorbo.
En La Mesa
Este Lambrusco brilla junto a la charcutería italiana: mortadela, salami, prosciutto di Parma — la acidez y las burbujas cortan la grasa con elegancia mientras la fruta abraza la salinidad. Funciona magistralmente con pizza de pepperoni o cuatro quesos, donde el dulzor del vino balancea la intensidad del queso fundido. Sorprende también con tacos al pastor o carnitas, pues la acidez refresca el paladar entre bocados grasosos y el toque dulce armoniza con la piña y especias. Ideal para comidas informales, reuniones con amigos o como aperitivo desenfadado en tardes de verano. Es el vino que rompe protocolos y genera sonrisas.
Servicio
Servir bien frío entre 8-10 °C para realzar su frescura y vivacidad. Utilizar copa tipo flauta o tulipa para conservar las burbujas y concentrar los aromas frutales. No requiere decantación; abrir y servir inmediatamente para disfrutar la efervescencia en su punto óptimo. Consumir el mismo día de apertura, ya que las burbujas se disipan rápidamente una vez descorchado.
Ficha técnica
- Uva
- Lambrusco 100%
- Región / D.O.
- Emilia-Romaña
- País
- Italia
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Ligero
- Acidez
- Media-alta
- Taninos
- Suaves
- Alcohol
- 7.5-8.5%
- Crianza
- Sin crianza
- Temperatura de servicio
- 8-10 °C
- Guarda óptima
- Listo para beber, consumir joven
- Maridaje clásico
- Charcutería italiana, pizza, tacos al pastor


Tequila Codigo 1316 Plata 750 ml. 
3 valoraciones en Vino Tinto Lambrusco Lunato 750 ml.