Origen
El Lambrusco es el alma efervescente de Emilia-Romaña, región del norte de Italia donde la tradición vinícola se entrelaza con la gastronomía más generosa del país. Riunite, cooperativa fundada en 1950, popularizó este estilo frizzante en el mundo entero, llevando la frescura de las colinas modenesas a millones de mesas. Los suelos arcillosos y el clima continental moderado —veranos cálidos, inviernos fríos— permiten que la uva Lambrusco desarrolle acidez vibrante y aromas frutales intensos, mientras que la segunda fermentación en autoclave (método Charmat) preserva esa efervescencia juguetona que define al estilo. Es vino de pueblo, de trattoria, de celebración sin pretensiones: honesto, directo, delicioso.
En Copa
En la copa despliega un rubí violáceo brillante, con burbujas finas que ascienden en cordones persistentes formando una corona de espuma rosada. La nariz estalla en fruta roja fresca: fresas maduras, cerezas ácidas, frambuesas silvestres, con un toque floral de violetas y una pizca de almendra amarga al fondo. En boca, el ataque es vivaz y chispeante; las burbujas bailan en la lengua mientras la fruta jugosa se despliega con dulzura moderada, equilibrada por una acidez refrescante que evita el empalague. Los taninos son prácticamente inexistentes —suaves como terciopelo—, lo que lo hace increíblemente fácil de beber. El final es limpio, frutal, ligeramente dulce, con un retrogusto de cereza que invita al siguiente sorbo. No busques complejidad: busca placer inmediato.
En La Mesa
El Lambrusco Riunite es el compañero perfecto para la cocina italiana informal: su acidez y burbujas cortan la grasa del salami, mortadela y prosciutto en una tabla de charcutería; su dulzor abraza el umami de una pizza Margherita con albahaca fresca; dialoga maravillosamente con pastas en salsa de tomate (arrabiata, amatriciana) donde la acidez del vino replica la del jitomate. También funciona con pollo frito, tacos al pastor (la piña y el Lambrusco se entienden), o postres no demasiado dulces como crostata de frutos rojos. Es vino de sobremesa larga, de risas, de comida compartida sin formalismos. Ideal para brunch dominical, picnics, o esa cena casual donde lo importante es la compañía.
Servicio
Sírvelo bien frío, entre 8-10 °C, para realzar su frescura y controlar la percepción de dulzor. Usa copa de vino blanco o flauta ancha —nada de copas grandes que dispersen las burbujas—. No requiere decantación ni oxigenación: ábrelo y sírvelo de inmediato; las burbujas son efímeras y quieres capturarlas en su máximo esplendor. Una vez abierto, consúmelo el mismo día; el CO₂ se escapa rápido. Mantenlo en hielo o en la puerta del refrigerador durante la comida.
Ficha técnica
- Uva
- Lambrusco 100%
- Región / D.O.
- Emilia-Romaña
- País
- Italia
- Añada
- No especificada (vino joven de consumo inmediato)
- Cuerpo
- Ligero
- Acidez
- Media-alta
- Taninos
- Suaves
- Alcohol
- 7.5-8.5%
- Crianza
- Sin crianza (frizzante de tanque)
- Temperatura de servicio
- 8-10 °C
- Guarda óptima
- Listo para beber (consumir dentro del año)
- Maridaje clásico
- Charcutería italiana, pizza Margherita, pasta al pomodoro, tacos al pastor


Tequila Don Julio Ceniza Añejo Oscuro 700 ml. 

Rico