Origen
La uva Misión es la cepa fundacional de la viticultura mexicana, traída por los misioneros franciscanos en el siglo XVIII al Valle de Santo Tomás, Baja California. Esta región costera, a pocos kilómetros del Pacífico, goza de brisas marinas que templan el calor diurno y suelos franco-arenosos que drenan con generosidad. Aquí, la Misión encuentra su expresión más auténtica: fresca, frutal, sin pretensiones de potencia europea. Al ensamblarla con Carignan —variedad mediterránea de acidez vibrante— y Tempranillo —que aporta estructura y notas especiadas—, Santo Tomás rescata la identidad histórica del vino mexicano sin renunciar a la complejidad moderna. Este ensamblaje es un homenaje al pasado vitivinícola de México y una declaración de estilo propio.
En Copa
En la copa despliega un rojo cereza brillante con ribetes violáceos, señal de juventud y frescura. La intensidad es media-alta, limpia, sin velos. En nariz, el ataque es inmediato: fresa madura y frambuesa recién cortada, seguidas de un toque de grosella negra que aporta el Carignan. Conforme el vino respira, emergen notas herbáceas de romero silvestre y un toque de pimienta negra molida, cortesía del Tempranillo y la Misión. No hay madera protagonista aquí; la fruta es la estrella. En boca, el ataque es franco y jugoso, con acidez media-alta que mantiene la frescura de principio a fin. Los taninos son maduros pero presentes, con textura aterciopelada que no raspa ni seca. El paso medio revela una estructura completa: fruta, especias, un leve toque mineral que recuerda la brisa salina del Pacífico. El final es limpio, de longitud media, con la pimienta negra despidiéndose en un eco especiado.
En La Mesa
Este tinto pide cocina mexicana sin complejos. Un bistec a la mexicana —con jitomate, cebolla y chile serrano— encuentra en la acidez del vino el contrapunto perfecto para cortar la grasa de la carne y realzar el picor del chile. Los chilaquiles rojos con huevo y pollo, con su salsa de tomate ligeramente ácida y el umami del pollo, dialogan con la fruta madura y los taninos suaves del ensamblaje. Incluso un escargot a la mantequilla de ajo, platillo de raíces francesas, se beneficia de la frescura herbácea del romero en nariz y la estructura tánica que equilibra la untuosidad de la mantequilla. Es un vino para la comida del domingo en familia, la reunión informal donde la cocina casera brilla sin pretensiones.
Servicio
Sírvelo entre 16 y 18 °C en copa tipo Borgoña, que permita que los aromas frutales y herbáceos se expandan sin concentrarse en exceso. No requiere decantación, pero agradece 15-20 minutos de oxigenación tras abrir para que las notas especiadas se integren. Es un vino listo para beber ahora, sin necesidad de guarda prolongada; su encanto está en la frescura y la fruta vibrante, no en la evolución.
Ficha técnica
- Uva
- 60% Misión, 20% Carignan, 20% Tempranillo
- Región / D.O.
- Valle de Santo Tomás, Baja California
- País
- México
- Añada
- No especificada
- Cuerpo
- Medio
- Acidez
- Media-alta
- Taninos
- Medios
- Alcohol
- 13-14%
- Crianza
- Sin crianza en barrica
- Temperatura de servicio
- 16-18 °C
- Guarda óptima
- Listo para beber
- Maridaje clásico
- Bistec a la mexicana, chilaquiles rojos con huevo y pollo, escargot a la mantequilla de ajo


Whisky Johnnie Walker Red Label Edicion Mundial 700 ml. 
Valoraciones
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